«Queda un largo viaje, vosotras tan sólo me habéis hecho ver el que es el camino correcto»

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Uno de los jóvenes de Proyecto CySNE escribe una carta a su psicóloga, Mª José Barberá y a su educadora social, Isabel García, para agradecerles su apoyo y dedicación durante el tiempo de intervención tras finalizar con éxito el tratamiento

Para empezar, no voy a decir que «se va de aquí un nuevo X», pues me parece una tontería, en mi opinión, somos siempre los mismos, aunque la verdad es que se va el mismo X que entró, pero con las ideas más claras y os agradezco eso más que nada.

Entró un chico perdido, sin motivación, sin ilusión, sin ganas, y, sin embargo, me voy de aquí con la cabeza bien alta porque he mejorado muchísimo, aunque claro, esto no se acaba aquí, queda un largo viaje, vosotras tan sólo me habéis hecho ver el que es el camino correcto.

He madurado muchísimo, aunque eso no tengo muy claro si ha sido por el tiempo o por vuestro apoyo y ayuda, pero claro está que gracias a vosotras me he podido dar cuenta de cosas que no estaba haciendo bien, y que, poco a poco, he sabido reconducirlas al buen sentido.

En fin, no me quiero enrollar mucho más, solo daros las gracias, y he de admitir que, por mucho que me haya quejado todos estos largos meses, por mucho que suplicara para no venir, me ha servido, y mucho, aunque no haya querido darme cuenta ni admitirlo.

Por muchos malos baches que haya pasado, que paso y que seguiré pasando, ahora sé afrontarlos de forma más madura.

Entró un preadolescente que no sabía lo que le pasaba a su cabeza, a su cuerpo, nada era igual que antes. Siempre he tenido una gran capacidad para darme cuenta de las cosas, pero ahí no lo supe ver, no quería aceptarlo, de ahí venía en gran parte mi rebeldía. Le estaba empezando a prestar más atención a lo que había fuera, a lo desconocido (que no es que eso sea malo) que al cariño y al amor incondicional que tenía en casa.

Todo eso era una distracción para mi aventura por los mundos desconocidos, por lo que eran costumbre los gritos, las malas contestaciones, ponía toda mi atención en mis amigos, en la calle, tenía que experimentar.

Y no digo que ahora no lo haga, solo que ahora con cuidado, precaución y sin olvidar los dos pilares que me sujetan y sostienen: mi madre y mi padre.

Mil gracias, Isabel y María José. ¡Os estaré siempre agradecido! ??❤️

 

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